Fue
hace ya muchos años, en la muy recordada librería Michelena de Pontevedra, unos
jóvenes poetas,- todo éramos jóvenes entonces- recitaban sus poemas. Uno de
aquellos poetas leyó un poema sobre Ourense en el que decía: Ourense é unha gasoliñeira hacia Madrid.
Se me quedó este verso porque era una gran verdad: nadie reparaba en Ourense,
una ciudad “de paso” que no merecía para los fodechinchos, ansiosos do viño do país, pulpo e mariscadas, ni siquiera una parada. Cuando un servidor se
presentó a las oposiciones a la Xunta de Galicia en la ciudad que baña el Miño,
recuerdo que hablé con un buen amigo de Verín, Enrique, ya por desgracia
fallecido, dueño de ese maravilloso restaurante que se llama La Paella y que
está en lo alto das Estivadas, un galego
que gañou os cartos en Andorra, y que me abrió los ojos a las maravillas de
Ourense. Pasé más de veinte días en la ciudad y tuve la ocasión de comprobar
que Enrique tenía razón. No voy a intentar recoger en esta entrada de blog
todas las bellezas de Ourense, pero tan sólo deciros que, si vais a Santiago a
ver el Pórtico de la Gloria, paréis en Ourense para ver el Pórtico del Paraíso ,
tan hermoso como el primero, pero mucho menos conocido; que, cuando llegue la noche,
os toméis un viño polas suas rúas;
que paseéis por la Rúa do Comercio desde el parque de San Lázaro al del Possío
pasando por el Instituto dedicado a don Ramón Otero Pedrayo, gran escritor y geógrafo
ourensán; que no os perdáis el Ponte Vello
y tampoco el Ponte Novo y si ya lo queréis bordar, subíos a Trasalba, aldea del
municipio de Amoeiro, en donde está la casa natal de don Ramón Otero Pedrayo que,
para quien no lo sepa, fue el primero que tradujo un fragmento del Ulises de
Joyce, esa obra que tenemos todos apuntada , pero que no acabamos nunca de leer,
y también fue el autor de una extensa
obra literaria en gallego.
Podría contaros muchas cosas de tan
hermosa ciudad, pero prefiero que la visitéis. Os dejo una fotografía del
Pórtico del Paraíso y una cantiga popular sobre el famoso Cristo:
Se non viches
o Cristo,
no fales de
arte
que o Cristo
de Ourense
é cousa
aparte.
Pues eso, que
Ourense, como su Cristo é cousa aparte.