
La
Pascua, como tal paso del Señor, es la Pascua de Resurrección y por tanto está
muy bien que el Domingo de Resurrección felicitemos la Pascua, pero, ya desde
la Edad Media, empezaron a ver que en Navidades había otro paso del Señor; es
más, - y esto es de Perogrullo-, sin navidades no podría existir la Pascua.
Pero todavía fueron más lejos porque se dieron cuenta de que Nacimiento y
Muerte estaban íntimamente ligadas en Cristo y así notaron que el pesebre era
un anticipo de la tumba y que los paños que lo envolvieron al nacer serían, treinta y tres años después, los paños que
envolvieron su cuerpo. Y así se empezó a felicitar la Pascua también por
Navidad.
Pero
no queda el asunto ahí pues también se vio que en Pentecosté
s también el Señor “pasaba”
y se empezó a hablar de la Pascua de Pentecostés de manera que, si no me
equivoco, tres serían las Pascuas del año, porque tres veces “pasa el Señor”:
Resurrección, Navidad y Pentecostés
Finalmente
y para no ponerme pesado, decir que, si
en Navidad decimos felices Pascuas en plural,
es por la misma razón que decimos felices Navidades, buenos días o
buenas tardes: porque en castellano esas expresiones son en plural al contrario
que en otros idiomas en los que se desea buen día en singular: guten Tag o bon
jour. Por cierto, que guten va en acusativo, pero esto ya es otra historia que
contaré otro día, Deo volente.
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