martes, 28 de abril de 2026

LA MANTA DEL CABALLO DE DON PEDRO DE NOVO Y COLSON

 


Recuerdo que, en mi infancia, mi abuelo Luis recordaba una obra que se titulaba La manta del caballo porque en esta obra había una enseñanza moral por parte de un niño que le da la manta al abuelo . Os  copio el fragmento:

ALFONSO. Pártemela en dos mitades

                 para darle una a abuelito.

LEONARDO. ¡Darle a él! (Como aterrado)

ALFONSO. Para la nieve.

MARTA. ¡Alfonso!

GUILLERMO. ¡Dios de piedad!

ALFONSO. Si no es más que la mitad, no temas, padre.

CATALINA. (¡Y se atreve!)

ALGONSO. Si la otra mitad que dejo...

MARTA. ¿La quieres tú?

LEONARDO. ¿Para qué?

ALFONSO. La otra me la guardaré

para ti cuando seas viejo.

Este es el texto de la obra en la que Alfonso, un niño con seny, les da una lección moral a los mayores al darle a su padre la mitad de la manta para cuando sea viejo y se vea en la misma situación que su padre que ha sido expulsado de la casa por Leonardo y por Marta, padres de Alfonso e hijo y nuera respectivamente de Don Guillermo de Orellana.

Lo que a mí me llama la atención es dónde pudo ver mi abuelo Luis esta obra de teatro cuyo autor, Pedro de Novo y Colson, es un absoluto desconocido. La Wikipedia nos cuenta que nació en Cádiz en 1846, que fue marino, que fue académico de Historia y también de la Real Academia de la Lengua; que escribió obras dramáticas de las cuales elogia como las mejores a Un archimillonario (1886) y La bofetada (1890). Ni Pamplona de La manta del caballo. Como curiosidad, diré que llegó a ser diputado a cortes por el distrito cubano de Manzanillo y que falleció en Madrid un 17 de febrero de 1931, a los ochenta y cinco años, ahorrándose de ver la proclamación de la Segunda República en abril de ese mismo año. Sin embargo, ahí sigue la pregunta: ¿dónde vio mi abuelo Luis esa obra?

Pues lo único que se me ocurre es que la viera representada por unos cómicos de la legua en Boecillo, ya sabéis, aquellos cómicos que iba por los pueblos “echando” obras de teatro y que tan bien retrata Fernando Fernán Gómez en esa magistral película suya que lleva por título El viaje a ninguna parte. Seguro que me mi abuelo Luis era pequeño y aquella enseñanza moral de la obra del gaditano se le quedó grabada de por vida.

Os la recomiendo leer. Está en verso y esa muestra de cariño del nieto hacia su abuelo sigue haciendo falta, quizás más que nunca, a día de hoy. Yo se la recomendé en su día a mi buen amigo y compañero Jesús Sanz Rioja y le encantó. Con eso ya os digo todo.

 

sábado, 4 de abril de 2026

JESÚS EN BETANIA

 


 

Resulta que hoy es Sábado Santo en las Españas y que el domingo pasado fue Domingo de Ramos. Me diréis que a qué viene este volver atrás en el calendario y yo, gustoso, os respondo.

         Cuando se lee el primer Evangelio del Domingo de Ramos (el de la bendición de las palmas) parece que Jesús se queda en Jerusalén, pero nada más lejos de la realidad.  Del domingo al jueves, Jesús se retiró a Betania y regresó varias veces a Jerusalén. Así se nos dice en el Evangelio de Marcos que Jesús “salió para Bethania con los doce”.

         En los días que van hasta el jueves, Jesús maldice la higuera, expulsa a los mercaderes del templo, pronuncia la parábola de la viña y dice aquello de “al César lo que es del César”. No es hasta el jueves cuando envía a un discípulo a la casa de Simón el leproso para que le diga dónde van a celebrar la Pascua. El Jueves Santo, Jesús se queda en Jerusalén porque esa tarde, será su prendimiento y, en los días siguientes, su Pasión y su muerte en la Cruz. Todo muy lógico.

         Creo que os voy a poner el texto de Marcos que siempre ayuda.

Κα εσλθεν ες εροσλυμα ες τ ερν· κα περιβλεψμενος πντα, ψας δη οσης τς ρας, ξλθεν ες Βηθαναν μετ τν δδεκα. Marcos, 11,11

Y entró al templo de Jerusalén y tras mirar a todos, al hacerse ya de noche,  partió a  Betania con los doce.

Κα τ παριον ξελθντων ατν π Βηθανας πενασεν. Marcos11,12.

 Al día siguiente, cuando salían de Betania, tuvo hambre (Jesús).

Κα ντος ατο ν Βηθανίᾳ ν τ οκίᾳ Σμωνος το λεπρο κατακειμνου ατο λθεν γυν χουσα λβαστρον μρου νρδου πιστικς πολυτελος· συντρψασα τν λβαστρον κατχεεν ατο τς κεφαλς. Marcos 14.3

Y estando en Betania en la casa de Simón, el leproso, llegó una mujer que llevaba un pomo de perfume y, rompiéndolo, se lo esparció por la cabeza.

         Espero que, con estas modestas explicaciones, entendáis mejor el texto de San Marcos.

IN PÚRIBUS

 

Casi todos conocemos la expresión IN PURIBUS, pero, tal y como está expresada, no responde a la estructura del adjetivo latino PURUS – A-UM que, en su género masculino y neutro va por la segunda declinación y que, en su parte femenina, va por la primera. La forma debería ser IN PURIS. ¿Por qué entonces IN PÚRIBUS? Nos tenemos que ir al sintagma IN PURIS NATURALIBUS en donde encontramos el ya mencionado adjetivo PURUS-A-UM  en ablativo regido por la preposición IN + el adjetivo de la tercera NATURALIS (m/f) – NATURALE (n). La expresión debería ser tal y como la hemos analizado: IN PURIS NATURALIBUS que significa “en estado de pura naturaleza”. Sin embargo, el uso de la expresión llevó a que padeciera una alteración y se acabó pronunciando y escribiendo IN PURIBUS. Hay otros que, en un latín macarrónico, dicen IN PURIS PELOTIS, pero, de las pelotas, os voy a hablar en otra entrada. El lenguaje y sus retruécanos nos hacen pasar muy buenos ratos, como cuando echamos pan a los patos.

viernes, 3 de abril de 2026

A POSTERIORI

 


 

A priori, sé que todos sabéis que significa a priori; y lo mismo a posteriori, a fortiori y otras expresiones latinas que tienen como base el comparativo de superioridad en latín. Por si tenéis dudas, os lo explico:

A POSTERIORI  está formado por la preposición A + EL ABLATIVO DE POSTERUS –A – UM, adjetivo de tres terminaciones para masculino, femenino y neutro. A la raíz POSTER- le añado el sufijo –IOR (m/f) o –IUS (neutro) y me resulta POSTERIOR – POSTERIUS. Seguro que me vais entendiendo.

         El problema es que, tal y como dice Torrent en su maravilloso libro de latín, libro en el que hemos estudiado muchas generaciones de latinistas, el ablativo de los comparativos de superioridad es en –e porque el adjetivo formado a partir de la raíz es un tema en consonante que tiene que hacer el ablativo en –e. Más claro, que la expresión A POSTERIORI debería ser A POSTERIORE.

         Me preguntaréis: ¿Por qué usamos POSTERIORI que se corresponde con el dativo?

         Os respondo que llevo más de treinta años buscando la razón y que ahora que tengo más tiempo libre voy a dedicarme a buscar la causa. En la Facultad, hace muchos años, mi gran amigo Vicente Calvo, cuya tesis doctoral versa sobre la Grammatica Proverbiandi y que es profesor en la Universidad Rey Juan Carlos (con perdón), me dijo que era una expresión tomada del latín medieval. No tengo por qué dudar de un señor profesor de la Rey Juan Carlos (de nuevo, perdón), pero os juro y perjuro que quiero preguntar a tantos doctores como tiene el latín para conocer la razón de esta –i en lugar de la –e que le correspondería por caso.

         Cuando el diablo no tiene que hacer, mata moscas con el rabo (con perdón, por supuesto)