miércoles, 1 de julio de 2026

ACTEÓN EN CÁDIZ

 


Un servidor, después de un viaje a la luz de Cádiz, también escribió un soneto de parecido tema al de la entrada anterior. Uno se llega a la playa gaditana y una moza fermosa se mete en el agua del Atlántico, sino corita, al menos con sus globos de nata al viento de la bahía. ¿Estará uno libre de ser convertido en ciervo y devorado por tus propios perros? Pues en el soneto os lo cuento:


ACTEÓN EN CÁDIZ       

Tiernos globos de nieve recogida

llegáronse hasta el mar en derechura,

cortando de bañistas la espesura,

dejando aquella playa estremecida.

 

Y toda aquella nieve que escondida

moraba en los sostenes con presura

soltose ante Acteón en nata pura,

en astas de muy recia acometida.

 

Quedose aquel pastor muy atribulado

no fuera por desgracia la bañista

la diosa cazadora por mal hado.

 

Y, con gozo de globos en su vista,

se vuelve hacia la playa entusiasmado

sabiendo que su diosa era turista.

 

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