martes, 27 de octubre de 2026

LOS GRIEGOS Y LO IRRACIONAL

 


Nestle y Conford nos habían dejado claro que los griegos habían pasado del mito al logos, es decir, del pensamiento simbólico, propio de la época homérica, al pensamiento racional con Sócrates y los sofistas. El primero lo contó en un libro que es ya  un clásico: Vom Mythos zum Logos; Die Selbstenfaltung Des Griechischen Denkens Von Homer Bis Auf Die Sophistik Und Sokrates que viene a ser algo así (lo traduzco con mi alemán tan oxidado como el de Humphrey Bogart en Casablanca) como “Del mito al logos: el desarrollo del pensamiento griego desde Homero hasta la sofística y Sócrates”. Luego ha sido un tópico en las clases de Filosofía en Institutos y Facultades: el hombre griego iba perdiendo su componente irracional e iba adquiriendo poco a poco, un componente racional. Sin embargo, al cabo de los años, aparecerá un inglés, E.R. Dodds, que nos hablará de los griegos y lo irracional. Porque resulta que en ese mundo tan racional había “grietas” por las que se colaba o permanecía lo irracional. Sin ir más lejos, Dodds nos habla de la interpretación de los sueños, las prácticas del orfismo y del pitagorismo o la posesión divina – de la que no se libró ni el mismísimo Sócrates- e incluso la creación poética que era (y es) una especie de locura. Sin embargo, tras la lectura del muy culto libro de Dodds ( de esa manía de algunos ingleses de poner tan sólo las iniciales de sus nombres, ya hablaremos otro día), se me viene a las mientes esta pregunta con ese afán mío de conjugar lo clásico con lo actual y, de esa manera, reflexionar un poco: en esta sociedad del ya segundo cuarto pasado del siglo XXI en la que tanta tecnología tenemos y tanta IA usamos; en esta sociedad en que la razón es el ama del calabozo y que, Goya dixit, nos acaba produciendo monstruos, ¿qué sería, a vuestro modo de ver, lo que conservamos de irracional? No es cuestión baladí lo que propongo porque ¿acaso pensamos que la guerra viene de nuestra razón o de nuestra sinrazón? Esos muchachos imberbes que andan por las calles quemando coches y contenedores y todo lo que pillan ¿beben de la razón o de lo irracional? Algunos comportamientos políticos ¿de dónde beben? Nos parece que estamos muy lejos del hombre primitivo, pero, como los griegos, tenemos “grietas” por donde se nos cuela el salvaje sin darnos cuenta o dejándole el paso expedito. Siempre me gustó la novela  El señor de las moscas de Goldwing porque nos hace ver lo cercanos que estamos todos de volver a la selva. Y es que – que Georges Brassens me perdone- todos llevamos un gorila dentro de nosotros. Así que ya sabéis: Gare au gorille!

 

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