Espero
y deseo que todos los que me lean hayan leído la Ilíada y la Odisea, al menos,
una vez en su vida. Si no es así, veo difícil que se aclaren con lo que les voy
a contar.
De todas formas, llevo muchos años intentando explicar a mis
alumnos estas historias “griegas” y creo que se me va a entender.
En la Ilíada, las mujeres tienen papeles secundarios. Así
Andrómaca, Hécuba y hasta la mismísima Helena no son protagonistas y sus
personajes apenas están dibujados. Sin embargo, en la Odisea, las mujeres
cobran un gran protagonismo y en ella encontramos mujeres que son casi tan
protagonistas como Odiseo. Os recuerdo algunas: Penélope (coprotagonista), Circe,
Calipso, Euriclea y algunas otras que se me quedan en el tintero sin olvidarnos
de las cantarinas Sirenas.
Esta presencia de mujeres le llevó a Samuel Butler,
traductor de Homero al inglés y muy admirado por Jorge Luis Borges, a decir
que la Odisea la había escrito una
mujer. Butler era un victoriano que
tampoco tiene una obra muy amplia y , que yo sepa, ninguna entidad de corte
feminista le pagó o le sugirió esta idea. Vamos, que se le ocurrió a él solito.
En fin, el tema es tan curioso que os lo
cuento en otra entrada.
