viernes, 20 de marzo de 2020

O VIRA



La vira ( en portugués o vira) es un baile tradicional de la zona del Minho que se ha extendido por el resto del país. Musicalmente está escrito en un compás de ¾ y resulta como un vals, también de compas ternario, pero más rápido. A los españoles, cuando oímos el vira, se nos viene a la cabeza la jota, extendida por toda España y no sólo por Aragón como muchas veces, de manera errónea, se cree.

         El baile del vira consiste en que las parejas forman un gran círculo que gira en el sentido contrario a las agujas del reloj mientras que los hombres chasquean los dedos. En un momento dado, los hombres se van hacia el centro, golpean el suelo con el  pie derecho y regresan de nuevo al círculo. El círculo gira de nuevo y ahora son las chicas las que van al centro y golpean el suelo con los pies. Ya sé que no está muy bien explicado y que si os ponéis a la labor no se va a saber si bailáis una vira o una sardana, pero un servidor no es Daniel Peces y hace lo que puede.

         Amália Rodrigues, la gran Amália, cantó algunas viras y, si entráis en Youtube, podéis ver numerosos ejemplos. ¡Venga, todos a bailar o vira!

DIÁLOGO EN UN BAR


Hace ya unos cuantos años, mi buen amigo  Patxi Bergera, acordeonista, profesor (fue mi primer profesor hace “unos pocos años”) y navarro con un gran sentido del humor, me envió,  desde Donosti en donde vive,  este texto (que transcribo tal cual) en donde se refleja una conversación que se podía haber oído en un bar de cualquier punto de España, ya sea del norte, como del sur, del este o del oeste. Estamos siempre con el comportamiento ético de los políticos, pero ¿no serán los políticos un reflejo de la sociedad en la que nadan? ¿No habría que cambiar le agua del acuario? No sé, no se´, pero me temo que este diálogo que “escuchó” Patxi tendría miles de ubicaciones en el solar patrio.
 
 
DIÁLOGO EN UN BAR

-¿Qué vas a tomar?
-Una Alhambra especial
-Por favor, dos Alhambras especiales
-Oye, ¡cuánto tiempo sin vernos!
-Sí, ya era hora que echáramos unas cervezas y charláramos.
-¿Cómo te va?
-No me puedo quejar. Sigo aún con el taller en el pueblo. ¿Y tú?
-Bueno, pasé por el tribunal médico y me dieron la invalidez gracias a Juan Sola, el abogado del pueblo, pero sigo atendiendo el negocio con mi mujer aquí en la capital.
-Has hecho bien porque está muy jodida la situación. Yo tenía a tres trabajadores contratados en el taller, pero hablé con ellos y llegamos a un acuerdo de despido, pero siguen trabajando.
-¿Están despedidos y siguen trabajando?
-Sí. Nos viene bien a todos: yo me ahorro los seguros sociales, que son altísimos y ellos cobran el paro y el sueldo, pero claro les pago menos que cuando tenían contrato. Todos contentos: Ellos ganan más y yo también.
-¿Y si te enganchan?
-¿Quién va a pasar por el pueblo? Además, los tres talleres del pueblo hacemos lo mismo y no nos vamos a denunciar unos a otros porque nos perjudicaríamos.
-!Ah¡ vale. A nosotros, en el negocio, un día nos visitó un inspector de trabajo y, por suerte, yo me encontraba en la puerta del local, fumando un un cigarrillo.
-¿Pero estaría tu mujer?
-No, que va, el negocio lo llevo en realidad lo llevo yo, pero les dije que lo regentaba mi mujer, que es la que aparece en los papeles, y que yo estaba allí ocasionalmente porque ella había salido un minuto a un asunto urgente. Suerte que al 'panchito' que tengo allí sin contrato estaba ese día en el médico..
-¿Y se lo tragó?
-Al parecer sí. De hecho se fue y no ha vuelto más. Pero sí, me acojoné un poco ya que si el inspector no se traga aquello nos multa y a lo mejor hubiera perdido yo la paga. Al menos eso me dijo Juan Sola.
-La verdad, es que estos inspectores son unos crédulos o a lo mejor es que están desmotivados porque ganan menos. Total, para lo que hacen, mucho ganan aún. Hablando de inspecciones, mi hija pequeña estuvo a punto de perder la beca porque alguien fue por ahí contando que el taller no estaba declarado y nos daba muchos ingresos y tal. Desde ese día le he prohibido que vaya con su BMV A3 y su iPhone 5 a clase.
-¿Y qué pasó?
-No nada, no se pudo demostrar lo que decía el cabrón anónimo ya que lo tengo bien atado. La niña sigue cobrando todos los años la beca máxima, unos 5000 euros, que son para ella solita.
(Irrumpe un tono de teléfono móvil: ¡¡Por mi hija maaaaato!!)
- perdona, que es un proveedor. ¡Oye, que significa esa factura con IVA del otro día! ¿Cómo? Nada de eso. Me la emites de nuevo sin IVA o no cobras...sí, hasta las seis estoy allí. Hasta luego.
-¿Te quieren meter el IVA?
-Sí, se lo he dicho al tío de las pizzas mil veces y sigue dale que te pego con el IVA de los....,y para colmo ahora que lo han subido los chorizos estos del Gobierno.
-Sí, vaya mierda de país, con tantos impuestos.
-Por cierto, sabes que me he comprado un Audi.
-¿Sí ¿Cuál?
-El Q7
-Joder ¡el que llevan los futbolistas!, que pedazo máquina...te habrá costado un pastón.
-Sí, es caro, pero me he ahorrado una pasta. Si quieres te digo cómo.
-Dime, dime...
-¿Tienes a algún minusválido en tu familia o a alguien de confianza que lo sea?
-Pues no sé, tendría que verlo...
-Yo lo he puesto a nombre de mi padre que, como sabes, tiene una gran minusvalía. Me he ahorrado el Impuesto de Matriculación, me han hecho una rebaja en el concesionario, no pagaré jamás el Impuesto de Vehículos al Ayuntamiento y, para colmo, aparcaré donde me salga de los güevos, en cualquier plaza de aparcamiento reservada para minusválidos ¿Por qué te crees que hay tanto coche de gran cilindrada con el cartel de minusválido en las calles?
-Estás en todo, macho, pero ¿se tragarán que tu padre conducirá eso con 80 años siendo minusválido?
-Éstos del Ayuntamiento se lo tragan todo. Por cierto, hablando del Ayuntamiento ¿te has enterado lo del alcalde del pueblo? ¡Qué cabrón! ¡Que bien amañado lo tenía todo! ¡Qué poca ética! A mí me extrañaba que la recogida de basura siempre la ganara la misma empresa.
-Sí, ¡qué cantidad de corruptos nos gobiernan! Y para colmo hay que sostenerlos a todos. ¿Y el asunto de ese que era presidente de la Junta, dándole un pastón a la empresa de la hija?, por no hablar de las comisiones del niño...que maná de corruptos, ¡vaya mierda de país!
-Ni que lo digas, vaya país de sinvergüenzas y corruptos nos gobiernan. No hay que votar a ninguno, que son todos iguales. Van a lo que van.
-Oye, quieres otra cerveza.
-Sí, si, vale. Pero disculpa un segundo, que voy a asomarme a ver el coche, que está en segunda fila.


Decidme, ¿quién no ha escuchado alguna vez una conversación como ésta o parecida en la barra de cualquier bar?
Luego, ¿no os parece que el mal de este país no son sólo los políticos que tenemos? ¿o serán los genes choriceros y chapuceros heredados durante siglos por distintas invasiones y culturas?
Desde luego a este país le hace falta un injerto de genes calvinistas para poder regenerarlo.
 


martes, 17 de marzo de 2020

LOS VERBUNKOS


En estos días de cuarentena en la cincuentena por el coronavirus, he encontrado la música de los verbunkos. ¿Que qué son los verbunkos? Los verbunkos son danzas húngaras que tienen su origen en unas fiestas que se hacían cuando aparecían por los pueblos los reclutadores que se llevaban a los mozos a la guerra. Werben en alemán, significa “reclutar” o “contratar”. Es difícil de entender con nuestra metalidad que se hicieran fiestas por ese motivo, pero las cosas, por aquellos años, eran así; también, en Boecillo, se hacían “fiestas” al administrador de la marquesa de la Vega de Boecillo cuando venía a pedir a nuestros antepasados los impuestos. Pero sigamos con los verbunkos. Esta danza húngara se les atribuye a los gitanos y fue Janos Bihari, violinista y compositor gitano, uno de los más prolíficos compositores de verbunkos pues llegó a componer la no desdeñable cifra de ochenta y cuatro. Durante el siglo XIX,  los verbunkos entraron en la ópera y así tenemos las óperas de  Ferenc Erkel, principalmente László Hunyadi y Bánk bán, que fueron fuertemente influidas por este género.
                Bela Bartók, al que nada del folklore le era ajeno, también, en su obra de 1938, Contrastes , practicó el género y,  en el primer movimiento de este trío para clarinete, piano y violín, podemos encontrar un ejemplo de esta música folklorica.
         Finalmente, y para no ponerme pesado, deciros que hay en la Moravia del Sur y en Szlín, es decir, en la República Checa, una variedad de verbunkos que se conocen como Slovácko verbuňk.
         Podéis ver en Youtube cómo se bailan los verbunkos y como actividad lúdico – deportiva  para esta estos días no está nada mal.


LA PESTE DE ATENAS O EL CORONAVIRUS DEL SIGLO v ANTES DE CRISTO


En estos terribles tiempos de coronavirus, no está de más recordar que los atenienses sufrieron el ataque de un terrible virus en plena Guerra del Peloponeso que diezmó la ciudad y que acabó matando al mismísimo Pericles, es decir, como si ahora, mutatis mutandis, el propio Pedro Sánchez muriera por el coronavirus. Como nihil novum sub sole, el gran historiador ateniense Tucídides nos cuenta con pelos y señales la terrible enfermedad que, a día de hoy, no se ha sabido aún de qué se trataba pues,  para unos,  fueron unas fiebres tifoideas; para otros,  algo parecido al ébola y,  para una gran mayoría, el desconocimiento absoluto de qué enfermedad se podía tratar. Os dejo la palabra de Tucídides (traducida, of course) que lo cuenta mucho mejor que yo. Así podremos, viendo cómo no hemos sido ni seremos solos en la historia, afrontar mejor esta privación de libertad por el bien de todos.
(En breve os publico el texto)


CAFÉ TITANIC Y OTROS RELATOS


Hace unos meses os hablé de ese maravilloso libro de Ivo Andric que se titula Un puente sobre el Drina. Su lectura me hizo descubrir a un grandísimo escritor serbio y , como me gustó tanto, me compré los relatos que tiene publicados en Acantilado (Café Titanic y otros cuentos) y El elefante y el visir. Me he leído (ya no voy a repetir más que durante la cuarentena) esos relatos del Café Titanic y creo que son de los mejores que he leído en los que va de año y, sin duda en muchos años. Bastaría el último y más largo, Café Titanic, para poner a este librito de Acantilado en el altar de mis lecturas favoritas: dos personajes frente a frente que revelan lo peor y lo mejor de cada uno. Uno de ellos, un sefardita rechazado hasta por sus propios hermanos; el otro, un personaje sin escrúpulos que se acaba haciendo ustacha (de estos, ya hablaremos) que me recuerda a esos comisarios políticos que, antes de que se acabara la Guerra Civil, ya se estaban afiliando a Falange. Un resentido que se ha considerado siempre un cobarde y que se tiene que demostrar a sí mismo que tiene valor dando el paseo a quien le pille. (¿No os suena, hermanos?) Y Andric lo cuenta con la maestría que de la que hacía gala este gran escritor serbio.  Una gran narración de un gran narrador.



lunes, 16 de marzo de 2020

TANNHÄUSER Y EL CORONAVIRUS


En esta situación de alarma nacional que nos ha traído el coronavirus o COVID – 19 que, por lo mucho que se habla de él - y con razón-,  y por lo mucho que está cambiando nuestras vidas, debería llamarse “coñazovirus”, no hay nada mejor, para sufrir esta cuarentena domiciliaria,  que regresar a Wagner y a su música. Me he puesto pues a reescuchar el Tannhäuser y, después de la Suite Orquestal de Pedro Halfter sobre esta obra de Wagner que escuchamos el mes pasado en el Miguel Delibes y en la que se destacaba ese pastor que encuentra el vate tras salir del Venusberg, quiero parar mientes en esta curiosa figura.

         Acaba de salir Tannhäuser del Venusberg cuando se encuentra en un valle hermosísimo. Se oyen las esquilas y, de pronto se oye una zampoña que toca un pastor el cual  dice haber visto a la señora Holda, diosa de la que hablaremos en otra entrada más en detalle, y que, tras esa visión, cayó en un dulce sueño y que,  al despertar, comprobó que mayo había llegado (der Mai ist da, der liebe Mai). Se oyen las voces de los viejos peregrinos que van a Roma para recibir el perdón del papa y el pastor les desea un feliz viaje a Roma ( Glück auf! Glück auf nach Rom! Betet für meine arme Seele!)

Los peregrinos entonan su canto:

Ach,

schwer drückt mich der Sünden Last,

kann länger sie nicht mehr ertragen;

drum will ich auch nicht Ruh' noch Rast,

und wähle gern mir Müh und Plagen.

Am hohen Fest der Gnad' und Huld

in Demut sühn' ich meine Schuld;

gesegnet, wer im Glauben treu:

er wird erlöst durch Buß' und Reu.

 

 

¡Ah!

Cae sobre mí el peso de mis pecados;

¡ya no puedo soportarlo más!

No busco ya el descanso ni la paz;

escojo el dolor y la penitencia.

Me salvaré por la Gracia del Altísimo

¡Bendito aquél que es firme en la fe,

pues será redimido de sus pecados

con su arrepentimiento!

 

 

 

 

Este canto de los viejos peregrinos, saludado con entusiasmo por el joven pastor,    le hace tomar conciencia a Tannhäuser de su estado y el poeta cae de rodillas diciendo las mismas palabras que los peregrinos:

Ach,

schwer drückt mich der Sünden Last,

kann länger sie nicht mehr ertragen;

drum will ich auch nicht Ruh' noch Rast

und wähle gern mir Müh' und Plagen.

 

¡Ah!

Cae sobre mí el peso de mis pecados;

¡ya no puedo soportarlo más!

No busco ya el descanso ni la paz;

escojo el dolor y la penitencia.

 

            Tannhäuser toma en ese momento la decision de ir a Roma y pedir perdón a Dios por sus pecados en el Venusberg. Los wagnerianos saben lo que ocurrió después y hace un par de años publiqué una entrada de blog en la que se trataba del perdón de Tannhauser. A ella os remito.

 



LA INDUSTRIA TEXTIL CASTELLANA


El problema de la despoblación de Castilla y de la España interior que ahora, por fin, ha empezado a preocupar a los políticos arranca de l siglo XIX. Castilla no había sido pobre; al contrario, ciudades como Segovia tenían una rica industria de tejidos  que se abastecía de la lana que se negociaba en las ferias de Medina del Campo, en su tiempo, las más importantes de Europa. Otros centros de gran actividad textil fueron Palencia, Béjar, Lumbrales, Fuentes de Nava, Becerril de Campos o, sin ir más lejos, Portillo.  En esta comarca cercana a Boecillo, se cultivaba la rubia, una planta que se usaba como colorante y todavía podemos ver algunos molinos de rubia en Portillo o en Mojados que no son sino ilustres ruinas de un pasado mejor. ¿Qué ocurrió para que aquella Castilla rica, que exportaba paños a Cataluña y Europa acabara en la lista de las regiones despobladas?

         Habría que irnos a principios del siglo XIX y a un viajero como Stendhal, el gran escritor francés, para entender lo que ocurrió. Dice este escritor y experto en la administración napoleónica: “Los catalanes quieren leyes justas- anota – de Perpiñán a Barcelona a excepción de una ley de aduana que debe de ser hecha a su medida. Quieren que cada español que necesite algodón pague cuatro francos por la vara por el hecho de que Cataluña está en el mundo. El español de Granada, de Málaga o de la Coruña no puede comprar paños de algodón ingleses, que son excelentes, y que cuestan un franco la vara”, Más claro, había que comprar los paños catalanes antes que los ingleses y antes que los castellanos por lo que toda España se convierte en un mercado cautivo del mercado textil catalán. Cataluña recibe este premio y empieza un despegue económico del que no es ajena – la verdad ante todo-, una burguesía trabajadora y emprendedora. Así, mientras España era un páramo industrial, Cataluña, más en concreto en Mataró,  contaba con el primer tren en 1848, la primera sociedad de electricidad fue catalana(1886) y Gerona fue la primera ciudad de España con alumbrado eléctrico  (1886). Que me diga alguien, por favor, dónde está el agravio de Castilla a Cataluña.

         Con Franco, Cataluña y su burguesía que cantaba el Cara al sol si era menester, siguieron teniendo un trato de favor. En 1943, Franco establece por decreto que sólo Barcelona y Valencia puedan tener ferias internacionales y así fue hasta 1979. Las primeras autopistas fueron catalanas y se construyeron por la década de los setenta. Sin embargo, por esa misma época Galicia no tenía unas comunicaciones “decentes” con el resto de España y tan sólo en el 2001 se abrió la autovía de las Rías Baixas, casi cuarenta años después.  A día de hoy, que yo sepa, todas las capitales catalanas están conectadas por AVE mientras que en Extremadura se ha comenzado este año a renovar un trazado de ¡siglo XIX! y Galicia y Cantabria esperan un AVE del que no se sabe fecha.

         No quiero hacer con esto un memorial de agravios, tan sólo decir que, en muchas ocasiones, los hijos más beneficiados son los que más pegas ponen a la vida de su familia y los que, agraviados no se sabe por qué razones (muchas nacidas del más puro egoísmo) quieren abandonar la casa paterna porque se sienten “agraviados y maltratados” mientras que otros hermanos, en verdad agraviados y maltratados, se callan y siguen arrimando el hombro a la economía familiar.

         En fin, ya me diréis qué os parece.