En la
larga lectura del Evangelio de este
Domingo de Ramos, hay muchos pasajes para comentar, pero, si me lo permitís, me
voy a quedar con uno que tiene una relación muy especial con ese libro
admirable de Gabriel Miró que son “Las
figuras de la Pasión del Señor” del que ya hablamos en su momento y lugar.
Así que nos vamos al Evangelio de San Marcos:
καὶ ἀφέντες αὐτὸν ἔφυγον πάντες.
Καὶ νεανίσκος τις συνηκολούθει αὐτῷ περιβεβλημένος σινδόνα ἐπὶ γυμνοῦ, καὶ κρατοῦσιν αὐτόν·
ὁ δὲ καταλιπὼν τὴν σινδόνα γυμνὸς ἔφυγεν.
Καὶ νεανίσκος τις συνηκολούθει αὐτῷ περιβεβλημένος σινδόνα ἐπὶ γυμνοῦ, καὶ κρατοῦσιν αὐτόν·
ὁ δὲ καταλιπὼν τὴν σινδόνα γυμνὸς ἔφυγεν.
Y
abandonándolo (a Jesús), todos huyeron. Y un jovencito le iba siguiendo vestido
tan sólo con una sábana; y le detuvieron, pero él, dejando tirada la sábana, se
escapaba desnudo.
Lo
primero no sorprende porque ya sabemos que los hombres, cuando llega la hora de
la verdad, hasta nos abandonamos a nosotros mismos así que cuanto más al
maestro por el que habían jurado, como Pedro, que lo seguirían hasta el final.
Debilidad humana. Sin embargo, la figura del adolescente es casi extraña.
¿Quién era ese joven que lo iba siguiendo cubierto tan sólo con una sábana?
Gabriel Miró, el gran escritor alicantino, tiene una teoría preciosa: ese
muchacho era aquel joven rico que se marchó triste cuando Jesús le dijo que
vendiera todo y se lo diera a los pobres, pero que él no hizo porque era muy rico. Pues
bien, Miró nos cuenta que ese joven, estando en su casa en aquella noche del
Gólgota, pensó en unirse a Jesús y se llegó hasta el huerto de Getsemaní para
unirse a los seguidores de Cristo. Y se encontró con lo que se encontró, con lo
que él no pensaba que se iba a encontrar y, cuando le echaron mano, el pobre
sintió miedo (algo tan humano) y entonces sin reparar en que no llevaba nada
debajo de la sábana, huyó desnudo. Bellísima y llena de sensibilidad la versión
de Gabriel Miró, mi muy admirado Miró que crea esta historia que debería ser
cierta y haber formado parte del Evangelio de Marcos como explicación a la
identidad misteriosa de aquel adolescente de amor huido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario