lunes, 5 de agosto de 2019

DON MIGUEL DE LA PAZ


Este niño de tan hermoso nombre, nació en Zaragoza, un 23 de agosto de 1498. Era hijo de Manuel I de Portugal, conocido como el Afortunado y de una palentina de Dueñas, hija de los Reyes Católicos: Isabel de Aragón. que falleció en el parto con tan sólo veintiocho años. Su padre se los dejó al cuidado de sus abuelos que lo juraron heredero de Castilla, León y Aragón. Su padre, a su vez, en marzo de  1499, lo nombró heredero de Portugal. El niño se llamaba Miguel de la Paz en Castilla y Miguel da Paz de Avis y  Aragón en el país hermano. Era la gran esperanza de la monarquía de los Reyes Católicos que siempre habían querido la unión de los reinos de la península y así toda la antigua Hispania romana quedaba unida en este niño. Tampoco era del agrado de los Reyes la posibilidad de que Felipe el Hermoso, casado con Juana I de Castilla subiera al trono. Todos habían puesto su esperanza en este pequeñín al que vemos en la fotografía tal y como aparecía en la serie Isabel de RTVE. Sin embargo, no quiso la historia que Miguel llegara a reinar porque, cuando aún no había cumplido los dos años, falleció en Granada, un 20 de julio de 1500.

         ¿Qué hubiera pasado si Miguel de la Paz hubiera vivido? Pues, en primer lugar, que Portugal, Castilla, León y Aragón se hubieran unido en un solo reino peninsular. Esto acabaría ocurriendo en 1580, cuando, perdido o muerto (ya entraremos en detalles más adelante, en otra entrada) don Sebastián en Alcazarquivir, el trono de Portugal quedó vacante y optó a él Felipe II, hijo de Isabel de Portugal y, por tanto, con derecho00 a ser rey de Portugal. Pero no pensaba así Antonio, prior de Crato, que quería el trono para él y el asunto se dirimió, por desgracia, por medio de las armas, en la batalla de Alcántara. España y Portugal estuvieron unidos sesenta años, hasta 1640, en que la separación de ambos reinos se llevó a cabo.

En segundo lugar, algo que me parece aún más importante: la casa de Trastámara hubiera seguido reinando en España y la de Avis en Portugal. Según el gran historiador madrileño Manuel Fernández Álvarez,  el no haber pasado la monarquía hispana a manos de los Austrias nos hubiera evitado vernos envueltos en unos conflictos centroeuropeos que esquilmaron las arcas del Estado y que lo llevaron, en varias ocasiones, a la bancarrota. Las guerras de Flandes, de Alemania de Austria fueron una sangría que impidió el desarrollo de una España que empezaba a dar sus primeros pesos como nación. Realmente fue una pena que don Miguel muriera, pero no podemos hacer historia – ficción. Nunca sabremos qué habría pasado con esa España unida a Portugal y con un rey castellano y portugués al frente. Sin embargo, quería dejar constancia de la efímera existencia de este bebé que pudo cambiar, para bien, la historia de los dos países hermanos.

 



miércoles, 31 de julio de 2019

SOFIA GUBAIDULINA




Cuanta William T. Vollmann, el genial escritor norteamericano, en un capítulo de su Europa Central, maravilloso libro que he tenido la fortuna de leer este verano, que Sofia Gubaidulina le ponía ojitos a Shostakovich. ¿Quién es esta compositora rusa? Pues doña Sofía nació en Chístopol, Tartaristán, en 1931. La joven Sofía destacó desde muy temprano por recorrer, en palabras de las autoridades soviéticas, “un camino erróneo” y por escribir una míusca irresponsable por su afición a la exploración de afinaciones, pero “Shosta” la apoyó y la chica se vino arriba. En los ochenta del pasado siglo,  compuso su Offertorium para Gidon Kremer, celebérrimo violinista letón, y algunos años más tarde,  sus Four Quartets, basado en los Four Quartets de Eliot. En 1992, decidió venirse pata occidente y empezó a residir en Hamburgo en donde compuso una Pasión según San Juan y la Pascua según San Juan. Gubaidulina es conocida por los acordeonistas por sus conciertos para bayán, acordeón tradicional ruso, y por los aficionado en general por sus extrañas combinaciones instrumentales. Os la recomiendo, pero para momentos que no tengáis depresión.

LA MUERTE DE TCHAIKOVSKY



Tchaikovsky murió el 6 de noviembre de 1893 y la causa “oficial” fue la enfermedad del cólera. Sin embargo, siempre planeó la idea de que no murió víctima de esta enfermedad sino por arsénico. Esta tesis cobró fuerza cuando la musicóloga rusa Alexandra Orlova vino para occidente y publicó su tesis que, a grandes rasgos, es como sigue. El músico habría tenido una relación homosexual con un sobrino del duque Stenbok – Fermor y que molestó profundamente al tío que escribió una carta a Jacobi, un alto funcionario de la burocracia zarista,  en la que le decía que iba a informar al zar de estos hechos. Jacobi, para evitar un escándalo, formó un tribunal con alumnos  de la Escuela de  Jurisprudencia que eran antiguos compañeros del compositor y que incluso algunos habían sido amantes cuando el músico  que estudió en esta prestigiosa escuela rusa. Fueron estos integrantes del Tribunal los que le pidieron a Tchaikovsky que se quitara la vida y,  el 31 de octubre de 1893, le entregaron una ampolla con arsénico. El 2 de noviembre, el compositor se habría tomado la cápsula de veneno y no habría avisado al médico hasta el día siguiente  cuando ya no había  nada que hacer. Moría, tal y como hemos dicho, el 6 de ese mismo mes. El día 7, sus amigos de la Escuela de Jurisprudencia  celebraron un Réquiem por el eterno descanso (valga la redundancia) de su alma. Todo un detalle.
         Esta teoría tuvo un largo recorrido, pero Wiley, en el 2001, publicaba un nuevo estudio en el que decía que era imposible conocer a ciencia cierta la causa real de la muerte del músico. Como veis, todo un misterio.

LA DONNA DEL LAGO



 A ver si soy capaz  de contaros esta historia tan romántica. había una vez una chica de nombre Elena cuyo padre le había concertado el matrimonio con un tal Rodrigo, jefe de Highlanders. Sin embargo, su verdadero amor es Malcolm. La chica va cruzando un lago en una barca cuando se encuentra con  un tal Uberto que se enamora apasionadamente de ella. Pero es que Uberto no es Uberto, sino Jacobo, rey de Escocia. La chica le ofrece su casa pensando que es un cazador perdido y,  cuando el tal Uberto llega a la casa, se da cuenta de que es la hija de su enemigo Douglas, antiguo preceptor suyo que se ha pasado al bando contrario. Llegan los amigos de Elena y cantan el compromiso de Elena y Rodrigo lo que produce los celos de Ubaldo que, por cuenta propia, deduce que Elena y Rodrigo no se aman y se va de la casa esperanzado.  Malcolm se da cuenta que entre Elena y Malcolm hay un “algo”, pero el ataque de las fuerzas reales hace que todos se dispongan para la batalla. Siguen unos acontecimientos que desembocan en el duelo entre Rodrigo y Uberto en el que muere el prometido de la chica. Es entonces cuando Malcolm se dirige a palacio con la idea de que su antiguo alumno lo perdone, pero el rey no quiere. Llega Elena que enseña el anillo que le había entregado Uberto/Jacobo y, como es lógico, tiene paso franco en palacio. Es entonces cuando la chica del lago descubre que Uberto es, en realidad, Jacobo que, por su amor por Elena y en un alarde de generosidad, perdona a Douglas y a Malcolm. Elena se alegra y canta la famosa aira “Tanti affetti in tal momento”. Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado.
         Toda esta historia no es otra que La donna del lago, ópera de Rossini basada en una novela de sir Walter Scott. Por cierto, que también Raymond Chandler escribió una novela que se llama La dama del lago y que es una novela fantástica como todas las del autor norteamericano.

CATÓN Y CANTABRIA




Catón, el hombre que fue siempre fiel al sentido espíritu rural, el de Carthago delenda est, el que participó en el 191 a. C en la batalla de la Termópilas ( no la confundáis con la otra, por favor), anduvo también por tierras de Hispania y nos dejó en su libro Orígenes una hermosa frase dedicada a Cantabria:

…fluvium Hiberum; is oritur ex Cantabris; magunus atque pulcher, pisculentus.

…el río Ebro, el que nace en tierras de los cántabros, es grande y hermoso, rico en peces.

         Me dicen que el gobierno de Cantabria ha hecho unos carteles con este texto latino. Me parece sensacional y espero que cunda el ejemplo en otras Comunidades porque el latín es nuestra base cultural y lingüística manque les pese a nuestros gobernantes.

 

martes, 30 de julio de 2019

LA CIERVA BLANCA DE SERTORIO


 Ya llevaba un tiempo queriéndoos hablar de la cierva blanca de Sertorio, una curiosa historia que formaba parte de los libros de lecturas colegiales (junto con Viriato, los Santos Justo y Pastor o la llamada al general Moscardó). Os pongo el texto griego de Plutarco y mi humilde traducción castellana.

Οὐ μὴν ἀλλὰ τότε γε τῶν Λυσιτανῶν καλούντων, ἀπῆρεν ἐκ Λιβύης. καὶ τούτους <τε> συνέταττεν εὐθὺς αὐτοκράτωρ στρατηγὸς <ἀποδειχθείς>, καὶ τὴν ἐγγὺς Ἰβηρίαν ὑπήκοον ἐποιεῖτο, τῶν πλείστων ἑκουσίως προστιθεμένων, μάλιστα μὲν διὰ τὸ πρᾷον αὐτοῦ καὶ δραστήριον· ἔστι δ' ἃ καὶ σοφιστικῶς αὐτὸς εἰς ἀπάτην καὶ κήλησιν ἐμηχανᾶτο. καὶ πρῶτόν γε πάντων τὸ περὶ τὴν ἔλαφον. ἦν δὲ τοιόνδε· <Λυ>σιτανὸς ἀνὴρ δημότης τῶν ἐπὶ χώρας βιούντων ἐλάφῳ νεοτόκῳ φευγούσῃ κυνηγέτας ἐπιτυχών, αὐτῆς μὲν ἀπελείφθη, τὴν δὲ νεβρὸν ἐκπλαγεὶς τῇ καινότητι τῆς χρόας, λευκὴ γὰρ ἦν πᾶσα, λαμβάνει διώξας. κατὰ τύχην δὲ Σερτωρίου τοῖς τόποις ἐναυλισαμένου, καὶ πᾶν ὅ τις ἐξ ἄγρας ἢ γεωργίας ἥκοι κομίζων δῶρον ἀσμένως δεχομένου, καὶ φιλοφρόνως ἀμειβομένου τοὺς θεραπεύοντας, ἐγχειρίζει φέρων αὐτῷ τὴν νεβρόν. ὁ δὲ δεξάμενος, αὐτίκα μὲν ἥσθη μετρίως, χρόνῳ δὲ ποιησάμενος τιθασὸν οὕτω καὶ φιλάνθρωπον, ὥστε καὶ καλοῦντος ἀκούειν καὶ βαδίζοντί ποι παρακολουθεῖν, ὄχλου τε καὶ θορύβου παντὸς ἀνέχεσθαι στρατιωτικοῦ, κατὰ μικρὸν ἐξεθείαζε φάσκων Ἀρτέμιδος δῶρον τὴν ἔλαφον εἶναι, καὶ πολλὰ τῶν ἀδήλων ἐπεφήμιζεν αὐτῷ δηλοῦν, γινώσκων εὐάλωτον εἰς δεισιδαιμονίαν εἶναι φύσει τὸ βαρβαρικόν. ὁ δὲ καὶ προσετεχνᾶτο τοιάδε· γνοὺς γὰρ ἂν κρύφα τοὺς πολεμίους ἐμβεβληκότας ποι τῆς ὑπ' αὐτὸν χώρας ἢ πόλιν ἀφιστάντας, προσεποιεῖτο τὴν ἔλαφον αὐτῷ κατὰ τοὺς ὕπνους διειλέχθαι, κελεύουσαν ἐν ἑτοίμῳ τὰς δυνάμεις ἔχειν. αὖθις δὲ νίκην τινὰ τῶν ἑαυτοῦ στρατηγῶν ἀκούσας, τὸν μὲν ἄγγελον ἔκρυπτε, τὴν δ' ἔλαφον ἐστεφανωμένην ἐπ' εὐαγγελίοις προῆγεν, εὐθυμεῖσθαι παρακαλῶν καὶ τοῖς θεοῖς θύειν, ὡς ἀγαθόν τι πευσομένους.

         Pero habiéndolo llamado los lusitanos, se marchó de África y, poniéndose a su frente, al poco tiempo se convirtió en general con mando propio y puso bajo su mando a aquella parte de Iberia. La mayoría se le unían de manera voluntaria, por su dulzura y actuaciones, pero también existieron artificios como el engaño y el embaucamiento y el primero de aquellos engaños fue el de la cierva que sucedió de esta manera. Un indígena del pueblo lusitano tuvo la fortuna de encontrarse con una cierva que acababa de parir y a la que perseguían unos cazadores; a la cierva la dejó marchar, pero no así a la cervatilla a la que, maravillado por el color de su pelaje, - pues era toda blanca-, y tras perseguirla, la capturó. Habiendo acampado Sertorio en un lugar cercano y recibiendo con agrado los regalos que cualquiera le trajera, bien de la caza, bien del campo,  y recompensando con generosidad a los que así lo agasajaban, se le presentó también el lusitano llevándole la cervatilla. Sertorio la aceptó y, al principio, no se encontraba muy a gusto con ella, pero, con el paso del tiempo, habiéndose hecho tan mansa y dócil que le escuchaba cuando la llamaba y lo acompañaba a cualquier sitio y no se asustaba del barullo y alboroto de los soldados, poco a poco la fue divinizando y decía que la cierva era un regalo de Ártemis y divulgó que le revelaba cosas ocultas, sabiendo que los bárbaros son por naturaleza fáciles de conquistar por medio de la superstición. Sertorio se valía de esta treta: sabiendo de manera secreta que los enemigos iban a invadir su territorio o que iban a apartar de la obediencia a una ciudad, fingía que la cierva le había hablado en sueños alertándole para que tuviera las tropas a punto. También, cuando escuchaba que alguno de sus generales había alcanzado una victoria, ocultaba al mensajero y presentaba a la cierva con una corona como aquellos que anuncian una buena noticia, dándoles por añadidura el consejo de que estuvieran alegres y de que hicieran sacrificios a los dioses convenciéndolos de que algo bueno iba a ocurrir.

         ¿¡Qué bonita historia y qué bien contada! ¿Todavía alguien se pregunta si es necesario el griego en el Bachillerato? Dadme la respuesta con vuestros comentarios.

 

 

miércoles, 24 de julio de 2019

ANTÓN SOBRAL, MI MAR DE LA INFANCIA


Cuando yo era niño – Dios en Marín, el nombre de Antón Sobral era mi referencia pictórica: exposición de Antón Sobral, charla de Antón Sobral,  reseña del Diario de Pontevedra sobre Antón Sobral.  Que en su obra apareciera el mar – cosa no rara en un marinense-, hacía que mi interés se multiplicara pues yo era un niño que venía “del desierto” y mi relación con el mar era tan importante que, durante una época, soñé con ser marino. Cuando regresaba a mi desierto, me llevaba una barquita de madera, un faro o un pequeño trozo  de boya: era mi manera de seguir cerca del mar allí en donde el mar estaba tan lejos. Os dejo un cuadro de Sobral y su imagen; os dejo también la curiosidad de que fue profesor en varios Institutos pontevedreses, pero eso apenas tiene importancia cuando pienso que para mí, Antón Sobral era Marín y Marín, el mar, aquel mar que tan sólo veía una vez al año; el mar que esperaba once meses acariciando mi barquita, mi faro o mi trozo de boya.