domingo, 19 de enero de 2014

EL SEÑOR PRESIDENTE



        
     
Gracias a mi amigo Jesús Sanz Rioja, he llegado a la lectura gozosa de El señor presidente, ese libro mágico, barroco, deleitoso de Miguel Ángel Asturias, autor que conozco desde aquella enciclopedia que me compraron  mis padres cuando estaba en el colegio y que tanto bien me ha hecho en mi devoción lectora. Nada más leer las primeras líneas, me enamoró su lenguaje barroco bellísimo, parecido al de Carpentier, y ya me vi perdido por las intestinales calles de la ciudad tropical en donde ese presidente casi onírico ejerce su dictadura. Como bien señala Jesús, ni siquiera la redención por el amor es posible pues Cara de Ángel, malo y bello como Satanás, también muere en la cárcel con la idea de que su mujer, hija del general Cárdenas, ha acabado aceptando los requiebros del oscuro general. Una obra maestra que os recomiendo. Para febrero, Deo volente, me reservo el gozo de Los hombres de maíz. Ya os contaré.

lunes, 13 de enero de 2014

DER ROSENKAVALIER

     
     
No puedo negar mi gusto y mi afición por Richard Strauss, tanto en su obra orquestal como en su obra teatral y liderística. Desde sus primeros conciertos para trompa hasta las Metamorphosen, su última composición para orquesta, la calidad de Strauss fue enorme. No voy a entrar en sus “tres pecados capitales”, aceptar el cargo de presidente de la Cámara de Música del Tercer Reich, asumir la dirección del Gewandhaus de Lepzig cuando los nazis expulsaron a Bruno Walter y dirigir en Bayreuth cuando Toscanini se había negado a hacerlo, porque en 1948 fue declarado inocente de colaboración con el régimen nazi y porque en 1945 escribió una de las partituras para orquesta más impresionantes que he oído nunca y que he citado unas líneas más arriba: Metamorphosen, un grito contra las atrocidades y barbaries de la Segunda Guerra Mundial. Como un ejemplo de la gran calidad de sus óperas en las que, desde Elektra,  firmaba el libreto ese gran poeta austriaco que fue Hugo von Hofmannsthal, os dejo un fragmento del libreto de su ópera más liviana, El caballero de la rosa, en la que la Mariscala habla del paso del tiempo.
El tiempo es una cosa extraña.
Mientras una vive su vida,
es absolutamente nada.
Luego, de repente,
no se es consciente de otra cosa.
Nos rodea totalmente,
y también está dentro de nosotros.
Gotea por nuestros rostros,
gotea ahí en el espejo,
fluye por mis sienes;
y entre tú y yo de nuevo
silenciosamente, como un reloj de arena.
¡Oh, Quinquin!
A veces, lo oigo fluir inexorablemente.
A veces me levanto en medio de la noche
y paro todos los relojes, todos.
Sin embargo, no hay que temerlo.
El tiempo también es una criatura
del Padre que nos hizo a todos.

Traducción de Fernando Fraga y Blas Matamoro


Sin comentarios.

miércoles, 8 de enero de 2014

LOS POLVORONES DEL REY



         Prometí en su momento dedicarle una entrada a Blancanieves Tejedor y lo cumplo. Esta señora de la que apenas sé nada aparece como la confitera que elabora con esmero los polvorones Felipe II, también llamados Los polvorones del Rey. Estos polvorones de calidad suprema están hechos en Vitoria, lugar en el que nadie colocaría una fábrica de polvorones que más bien se ubican en el sur de España. En el ángulo superior derecho, se puede leer, firmado y rubricado por la propia Blancanieves que “esta joya de la confitería es obtenida conforme a la fórmula y elaboración más antigua que se conoce”. Tan excelsos polvorones tienen numerosas medallas de oro en diversas exposiciones y, en el año 2013, recibieron el SABOR SUPERIOR AWARD, algo así como un estrella Michelin de alimentos y bebidas. Tienen su página web, www.reyfelipe.com, y están exquisitos. Cumplida la promesa de hablar sobre tan suculento confite, paso a degustar uno a vuestra salud.

domingo, 5 de enero de 2014

MANUEL BARBOSA DE BOCAGE


     
Este soneto con tres cuartetos de Manuel Barbosa de Bocage, ese gran poeta portugués del XVIII, es una triple obra de arte: por un lado, el poema en sí; por otro, la música de Alfredo Duarte “Marceneiro” que le puso en los moldes de un fado “cuf”; finalmente, la interpretación fantástica del maestro Carlos do Carmo. Hoy, víspera de Reyes, os lo dejo como regalo en esta traducción que pergeñé el otoño de 2012. Espero que os guste aunque sé que a Jaime Siles no le va a gustar. Me da lo mismo que lo mismo me da.
Ya de nuevo en mis ojos aparecen
la gracia, risa, flores de alegría;
ya, en mi miedosa fantasía,
cuidados que velaban se adormecen.

La humanidad, nacida para amar,
tarde o presto cae en brazos de ternura;
tú eres dulce atractivo; hermosura
es convencer, es seducir, es encantar.

La flojera en el amor es una ofensa,
ofensa que se alza a grado supremo;
pasión pide pasión; fervor extremo
con extremo fervor se recompensa.

Si un celeste poder, tirano y duro,
esclaviza a veces las libertades,
¿de qué servía, razón, tu fuego puro?

No fuerzan corazones las divinidades:
sino amigo no hay, ni sino oscuro;
hados son pasiones, son voluntades.


viernes, 3 de enero de 2014

EL PADRE SOPEÑA


         Recupero este escrito de noviembre de 2012 en el que hablaba del padre Sopeña. Merece la pena su lectura aunque tengo que retocar el final pues ya leí el libro sobre Mahler que recomendaba Pérez de Arteaga y me pareció genial.
Os dejo con el padre Sopeña.

         Últimamente he leído algunas cosas de Federico Sopeña y, la verdad, no me ha disgustado. Leí hace algún tiempo su libro El lied alemán y me pareció un estudio muy digno teniendo en cuenta la época en la que se escribió. Hace pocos días, he terminado Escrito de noche una colección de artículos sobre personas y sobre intimidades que me ha gustado bastante aunque en ocasiones la sintaxis del padre Sopeña es un tanto abrupta, nerviosa, entrecortada. De aquel primer libro que leí recuerdo una muy hermosa descripción de la ciudad de Zwickau: “Nuestro primer verano es primavera tardía en la Alemania central: como encanto de esta primavera, recuerdo yo, viajando muy joven de Bad Elster a Dresde, la visión a la izquierda de Zwickau, ciudad pequeña, recogida, como a la defensa de su silencio”. Y desde que lo leí, me vino el deseo de habitar en tan hermosa ciudad en la que tan sólo ese silencio se vería roto por el piano encantado de algún romántico músico que en una casa pequeña con su pequeño jardín componía al amor y a la vida. Cosas de madurez.
         Del segundo libro, recuerdo esa visión del Conservatorio de Madrid  cuando por él andaban José Cubiles, Lola Rodríguez de Aragón, gran amiga de Sopeña, García Matos, Regino Sainz de la Maza y otros grandes músicos. A esa generación le siguió la de Cristóbal Halfter, pero, siempre según Sopeña, el Conservatorio ya no fue ni era - cuando él escribe son los años ochenta- aquel Conservatorio que conoció.

         El tercer libro aún no lo he leído y su tema es Mahler. Esta obra es muy elogiada por José Luis Pérez de Arteaga, gran mahleriano donde los haya. Cuando lo lea, ya os contaré. Mientras tanto me quedo recogido en el silencio  de Boecillo que aunque no es Zwickau tampoco es lugar en donde no reine el silencio y more el ruido.

KENNST DU DAS LAND?


       
                 
Por fin escribo esta entrada de blog sobre esa tierra maravillosa que es Palencia. El día 30 de diciembre de 2013, la familia González Villafruela se llegó hasta la ciudad de Palantia cumpliendo con ese viaje ritual e iniciático que realiza todos los años. Primero, esa carretera desde la que se ven los chopos del Canal de Castilla; al poco, “el olor a norte” que ya se percibe en La Trapa y, más adelante, la curva del Pisuerga tantas veces vista desde el tren cuando Palencia era mi lugar de trabajo. Ya en la capital del Carrión, recorrer la Calle Mayor sin importarnos que la filmara Bardem o que la haya recorrido la Duquesa de Alba con su flamante marido palentino; en el Alaska, bar que se abrió el 17 de julio de 1936, intentar tomar un vino y no poder por el gentío que lo ocupa. Pero no importa, siempre nos quedará El Casero con sus tortillas de jijas y sus gambas al buñuelo. En los 4 hermanos, los milhojas de casi diez centímetros de chantilly del bueno y pompón de clara para coronar la obra (finis coronat opus); en la confitería Portillo, los polvorones de Felipe II (tendrán su entrada aparte), esos que prepara con esmero la señora Blancanieves Tejedor en Vitoria.  Un paseo por la Plaza mayor con su escultura de Victoria Macho  y regresar al coche para volver a Pucela. Yo os recomiendo este viaje iniciático para conocer esta hermosa ciudad y, si no conocéis su Catedral, pararos en ella y disfrutadla: merece la pena. Mientras tanto, os hago la pregunta de Goethe:
 Kennst du das Land wo die moñas coritas blühn? Kennst du es wohl?

O Vater, lass uns ziehn!

jueves, 2 de enero de 2014

LOS ORBES DEL SUEÑO DE CLARA JANÉS






         El último libro que he leído este año ha sido Orbes del sueño de Clara Janés de cuyo padre habíamos tratado en otra entrada de blog. Orbes del sueño es un libro de poesía llevada hasta el más puro concepto, de poesía purísima, de  poesía de difícil comprensión y que Clara Janés lleva por los caminos de la matemática y de la física. Gaetano Chiappini, en la contraportada del libro dice “… siendo este poemario una especie de algoritmo a quien se han confiado caminos y vueltas de hermenéutica leve como una nevada misteriosa como la nieve con lluvia o sol…” Os dejo en prenda este poema de la página 69:
el negro de la noche
es lejanía
estrellas apagadas
un pasado sin fin
hasta el origen
sólo el presente es luz
que no mayor certeza
ni libertad
y en la negrura
capto
las redes quebradizas
de cuanto fue
mutante
o dejó de ser
tras ser creado
de la nada




         Por cierto, aprovechando que ésta es la primera entrada del 2014, os felicito este tiempo de Navidad en el que estamos y os deseo un feliz año nuevo.