lunes, 8 de septiembre de 2014

PIONEROS






Leer a Willa Cather  es uno de mis grandes placeres. Me faltaba por leer Pioneros y lo he terminado hace unos días cuando agosto ya tocaba a su fin. Maravillosos personajes con esa Alexandra que nos recuerda a Ántonia; buenas gentes, buenos vecinos con los que a cualquiera le hubiera gustado vivir.

En la novela no pasa nada, salvo al final y hasta el final, final era más que presentido. Pero es que no es necesario que en una novela pasen cosas ( para eso ya están los culebrones)  y que su final tenga que sorprendernos hasta el punto de que el libro se nos caiga de las manos, sino que lo que pase esté bien contado y el final fluya manso como esos ríos que mueren en la mar con la serenidad de un ocaso. Y la Cather, quizá por esa dieta de ostras y champagne,  escribía muy bien, pero que muy bien. El que tenga dudas que lo compruebe leyendo esta maravillosa novela.

 

 

EL TORPEDERO TUCUMÁN



Un hombre, pese a su condición de parlamentario, está recluido en la Cárcel Modelo de Madrid. Las autoridades (por llamarlas de alguna forma) ni se han preocupado en juzgarlo. Por una presunta úlcera gástrica, esas mismas autoridades consienten para que sea llevado a una clínica privada. Desde allí, disfrazado de mujer, llega hasta la Legación de Holanda desde la que, disfrazado de militar republicano, llega hasta Alicante en donde lo esperan su mujer y sus hijos. Ahora, con  el simulacro de que es un marino argentino embarca en un torpedero y junto a su familia, consigue llegar hasta Marsella. Allí se enterará de que sus hermanos, José y Fernando, habían sido "sacados" de la cárcel de las Ventas y fusilado sine iudicio  en la puerta del cementerio de Aravaca. Fue una herida que no se le cerró en los ciento dos años que vivió. El barco que llevó a ese hombre se llamaba el Torpedero Tucumán y era un destructor de bandera argentina. El hombre, Ramón Serrano Súñer.

 

 

domingo, 31 de agosto de 2014

DON ENRIQUE VELICIA, PÁRROCO POETA





Enrique Velicia fue párroco en Boecillo desde 1927 a 1937 y en este tiempo escribió Haciendo Patria, un libro “guerrero” en el que hace loa de los caídos de Boecillo en el frente del Alto de los Leones o en el frente de Bilbao. Poesía patriótica propia de la época, pero de buena factura que se deja leer aunque el tema, repito, hay que centrarlo en el contexto histórico de aquella guerra entre hermanos o guerra más que civil, incivil como todo guerra. Sin embargo, junto a los poemas que hacen lo que dice el título, don Enrique tiene poemas de encendido valor espiritual que preludian y anuncian el que será su siguiente libro, publicado en Valladolid en 1940, y que lleva por título Cantos del verdadero amor. Este mes me he leído el de la Patria quizás porque ya no se lleva esa palabra ni mucho menos hacer patria, reducida ésta a un mundial de fútbol , pero, para el mes de septiembre que comienza mañana, me he reservado el “espiritual”. Como curiosidad, deciros que don Enrique era tío carnal de don José Velicia el que, junto a José Jiménez Lozano, idearon esa genialidad que se llama, aún hoy en todo su vigor tras veintiséis años, Las Edades del Hombre.  Este pequeño poema espiritual os puede dar una idea del calado de su poesía que surgió en este pequeño pueblo castellano del alfoz de Valladolid.

 

VEN , DOLOR

Ven, dolor, de donde quieras

y amarga mi vida toda:

yo haré contigo mi boda,

aunque en el alma me hieras.

 

Y no buscaré consuelos;

que, aunque del hombre vinieres,

estoy convencido de que eres

embajador de los cielos.

 

LUTGARDO GARCÍA DÍAZ

Resulta que el accésit del Premio Adonáis 2013 se llama Lutgardo García Díaz y que es médico especialista en Ginecología y Obstetricia. Resulta que es sevillano y ya he dicho en este blog que ser poeta en Sevilla o en Granada o en Córdoba es tener parte del camino recorrido pues no hay tierra con más poetas por metro cuadrado que la andaluza. Pero es que además el doctor García Díaz escribe bien, pero que muy bien, y sus temas son mis temas y sus caminos mis caminos. Lo prologa Aquilino Duque que también anda por las sendas de la buena poesía, de la poesía con poso y enjundia. Para mí ha sido una de las grandes lecturas y alegrías de este verano en que he recibido varias cornadas. Os dejo este poema con el que me identifico plenamente porque también mi prole es numerosa. ¡Ah, y se me olvidaba añadir que, a decir de sus pacientes, es guapo. ¡Qué más quieres, Federico!

 

Mi hijo pregunta por el cielo

Ya no habrá el dolor de nuestros huesos

maltrechos de vivir, de andar rodando

entre las escombreras de los días.

No tendremos la angustia de la duda

No tendremos temblor de cicatrices

ni la lluvia calando nuestras horas

cuando ladran los canes del insomnio.

No tendremos la angustia de la duda,

ni habremos de ensayar las despedidas

pues todo será encuentros y retornos

por los caminos lentos del desierto.

Me preguntas que cómo será el cielo,

si allí seremos niños,

o tendremos bastón y pelo blanco,

si habrá hamburguesas, globos y peceras…

 

Allí no tendrás miedo a las noches,

porque habrá sol – será siempre verano-,

y tendrás un balón, y esta piscina,

y tu mano en el hueco de mi mano.

 

 

AMÓS DE ESCALANTE


Resulta que Amós de Escalante firmaba con el pseudónimo de Juan García lo que me parece convertir lo que parecía un pseudónimo en un nombre corriente. Cosas de la vida. En el fin de agosto, he leído Costas y Montañas (el primer tomo, el que abarca desde Castro Urdiales a la capital) y sus Poesías completas, pero no voy a decir ni Pamplona hasta que no me lea el prólogo de más de cien páginas con el que don Marcelino Menéndez Pelayo abre sus poesías completas. Pues este prólogo pasa por ser el mejor que se ha escrito sobre el escritor cántabro. Hasta entonces, quedaos con este soneto que me gusta mucho:

 Tú velas en la Cruz, donde clavado
 te deja y vergonzoso y dolorido,
 más que el odio de un pueblo fementido,
 la pesadumbre inmensa del pecado.

 Tú velas en la Cruz, y descuidado
 duerme a tus pies mi espíritu rendido
 en brazos del silencio y del olvido,
 de un sueño en otro sueño transportado.

 No sabe si hallará cuando despierte
 los dolores y halagos de la vida
 o el juicio y resistencia de la muerte.

 Si tú, Señor, le compadeces, cuida
 de hacerle amar tu hora, la de verte,
 si esperada quizás, siempre temida.

 

PODEMOS




Al filo de una noticia que leo hoy en El Norte de Castilla en la que se dice que Podemos se está afianzando en la provincia, me permito hacer este pequeña reflexión sobre la formación política que lidera Pablo Iglesias. En primer lugar, decir que no son esos chiquillos alocados e incultos que nos han querido pintar. El movimiento parte de la Complutense en donde unos profesores acérrimos seguidores de Gramsci, el comunista italiano que, por cierto, murió con los auxilios espirituales ante una imagen de Santa Teresita, se han unido para, tal y recomendara el creador del Partido Comunista Italiano, conquistar la sociedad desde dentro y en ésas están los chicos de Podemos, un partido atípico que se basa en la fuerza de Internet con los blogs y las redes sociales. Según la noticia de El Norte, los votantes provendrían, básicamente, de la izquierda, pero también de los que no saben a quién votar o incluso de gentes de centro hartas de los políticos, de la casta como dicen los chicos del partido. No son un fenómeno de perros flautas, sino algo que hay que tener en cuenta- y muy en cuenta-  para el futuro. En lugar de echarnos las manos a la cabeza, nos tendríamos que preguntar con los políticos de la casta en lo que ha ocurrido en España para que Podemos aspire en muchos lugares al poder. Pero es que acaso ya sabemos la respuesta. La posibilidad de que se cree un nuevo Frente Popular en España no está muy lejana porque los de IU no van a tener reparos en unirse con Iglesias. No creo que Cristo hubiera militado en Podemos como dice Pablo Iglesias porque Cristo era la Vida y en Podemos se proclama con orgullo el “derecho” al aborto de la mujer. Quizás Cristo estuviera con ellos para luchar contra la casta, pero eso ya es otra historia que la dejamos para otra entrada.

sábado, 30 de agosto de 2014

LA DAPHNE DE STRAUSS Y GREGOR




La audición de la Daphne de Richard Strauss me ha ocupado algunas tardes de este mes de agosto. Tras escucharla con agrado, con esa música que el maestro bávaro compuso, quisiera referirme al libreto de Joseph Gregor que es en donde reside el elemento mitológico del que os quisiera hablar pues, como bien me dijo en una ocasión Vicente Cristóbal López refutando a don Antonio Ruiz de Elvira,  en la música no se contiene  la mitología sino que el elemento mitológico hay  que buscarlo en los libretos. Me sorprende que Gregor cree una Daphne que está íntimamente unida al mundo vegetal y que como hija de Gea , la diosa de la tierra, anhela, desde el principio de la obra, el mundo de los árboles. Aparece también un Leucipo  enamorado de Dafne que se llega a enfrentar con Apolo mismo y que acaba muriendo. Sin embargo, no recoge el libretista lo que sí que recogen Ruiz de Elvira y Grimal, cómo Leucipo se travistió en una muchacha a la que obligan a desnudarse al haber infundido Apolo a Daphne y a sus compañeras  el deseo de bañarse, según Partenio, en una fuente o, según Pausanias,  en el río  Ladón. Una vez descubierto el engaño, Leucipo muere a lanzadas. Tampoco he encontrado el ambiente de fiesta báquica en el que tiene lugar parte de la obra de Gregor en los manuales de Grimal o de don Antonio. Como curiosidad final, decir que en Ávila, existe la tradición de que una chica de Cardeñosa, bella en extremo y que era muy piadosa, yendo al mercado para comprar,  fue acosada por un caballero y,  ante este acoso,  a la joven le salió una poblada barba que la hizo pasar por un hombre ante las libidinosas miradas del mal caballero. Este episodio lo estudió mi buena amiga abulense María Ángeles Valencia, ilustre antropóloga. Como veis, casi un a Daphne en esa tierra singular de "santos y cantos".