miércoles, 18 de agosto de 2021

EL GALLEGO DE LAS RÍAS BAJAS. (II) LA E PARAGÓGICA

 


Para hablaros de la e paragógica, un servidor que no es Menéndez Pidal porque no puede, prefiere contaros unos recuerdos de la infancia en Lapamán. Bien me acuerdo de que había unas niñas, las hijas de Lola,  la del aparcamiento;  la misma Loli, hija de Fina, de la que ya se ha hablado en este blog, y hasta una prima del marido de Loli, el mejor maestro asador de la ría, cuyo nombre era Finita, una niña rubia y muy divertida. Todas hablaban de esta manera tan hermosa:

-         Imos comere ( Vamos a comer)

-         Voume bañare (Me voy a bañar)

-         Teño que bebere (Tengo que beber)

 

Yo por entonces no había leído a Menéndez Pidal y no sabía nada sobre esa e paragógica que Pidal define como un metaplasmo, pero que yo no lo haré por no ofender la memoria de estas tiernas rapazas, aparecía en el Cantar del Cid. Tampoco ellas lo sabían ni falta que nos hacía porque allí estaba el azul de la ría, el horizonte con la isla de Ons y una playa de arenas finísimas como un azúcar celeste. ¡Ya me diréis para qué queríamos nosotros un metaplasmo!

 

EL GALLEGO DE LAS RÍAS BAJAS (I) . LA GEADA

 


EL GALLEGO DE LAS RÍAS BAJAS. LA GEADA (I)

         El gallego de las Rías bajas, al igual que el gallego occidental, tiene unas peculiaridades que son, principalmente, estas tres:

a)    Geada o gheada

b)    Seseo

c)     e paragógica.

Vamos a ir despacito y por partes.

         Se denomina geada a un fenómeno fonético consistente en pronunciar la g (oclusiva velar sonora (ganado) o fricativa velar sonora (general) como una fricativa velar sorda similar a la j castellana pero con algo de aspiración. Este fenómeno se da en posición interior intervocálica o ante L o R; en posición inicial seguida de vocal o ante L o R y en posición interior posconsonántica seguida de vocal L o R. Vamos a verlo con ejemplos

1.     paga ---  [pága] – la g es fricativa pero no lo puedo marcar en el teclado] (gallego sin geada) --- [págha] (gallego con geada)

2.     gloria --- [glória] (gallego sin geada) --- [ghloria] (gallego con geada)

3.     algo --- [algo] (gallego sin geada) --- [algho] (gallego con geada)

 

Este fenómeno se da siempre en el gallego y nunca o casi nunca cuando un  galegofalante habla en castellano. Su extensión geográfica, tal y como hemos dicho antes, abarca la zona occidental de Galicia con las provincias de La Coruña, y Pontevedra al completo y la parte más occidental de Lugo y Orense.

La geada está documentada desde el siglo XVIII ( lo vemos en documentos del padre Sobreira) y sus orígenes son discutidos pues hay filólogos que nos dicen que la geada proviene de la presión del castellano y otros que proviene de una doble realización del fonema g que tendría varios alomorfos entre los que estaría [gh]. Sea como sea no podemos entrar mucho en ello pues excedería lo que es una entrada de un blog.

         La geada no es incorrecta según la RAG, pero denota una procedencia social baja. Es decir que no podemos ni debemos entrar en el Club Náutico de Portosín y decirle al camarero:

-         Póñame unha ghaseosa para tomar estas sighalas.

         Creo que,  al punto,  nos expulsarían.

        

 

LA MUERTE DE LA TRAGEDIA DE STEINER

La historia de la tragedia parce morir con Eurípides y con la democracia ateniense como también murió la comedia antigua, esa que podía poner a parir a los políticos que estaban presentes en las gradas. Cierto es que Séneca, mi amado Séneca, escribió tragedias, pero eran, como el teatro de Valle Inclán, un teatro para leer que nada tenía que ver con aquel espectáculo vivo e irrepetible de la tragedia en Atenas.

         George Steiner nos dice en su libro La muerte de la tragedia cómo la tragedia como tal revivió en los dramaturgos ingleses isabelinos, Marlowe, Ben Jonson y Shakespeare que podrían ser en la Inglaterra de aquellos años el equivalente de la santísima trinidad de la tragedia ateniense: Esquilo, Sófocles y Eurípides.

         En Francia, encontramos a Corneillle y a Racine que también recogen el testigo de la los griegos.

         Sin embargo, Rousseau hace una proclamación que mata a la tragedia: “Las cadenas de los hombres han sido forjadas por los hombres”. Con estas palabras, el hombre se puede liberar de su pecado y puede para romper sus cadenas. No conozco nada más antitrágico porque el héroe trágico vive un destino del que no puede escapar y paga una culpa que ni siquiera, en ocasiones, es propia, sino que le viene “de familia”. A esto hay que sumar la visión cristiana en la que el mal no es congénito y el crimen no lleva al castigo, sino a la redención.  Porque hay un elemento que es fundamental en la tragedia: no puede haber remedios temporales ni esperanza. Vamos que si Edipo acude al psiquiatra, ya no hay tragedia, como no la hay si el padre de Julieta les pone un piso a los amantes.

         Sigue Steiner haciendo una revisión de autores y épocas y nos deja claro que ni el cristianismo ni el marxismo son trágicos porque ambos tienen el sentido optimista de un mundo mejor. Recuerda que Stalin pedía obras “con final feliz”.

         Steiner termina preguntándose si puede surgir otra tragedia y cree, por un coro que vio en un viaje a China que cantaba su odio contra los enemigos del país ante la tumba de un héroe local del partido, que sí que podría surgir una nueva tragedia.

         Espero que Steiner se equivoque.



MI HUMILDE VISIÓN DE LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA

 


Llevaba ya un tiempo queriéndoos contar mi visión particular de la Segunda República Española. No soy historiador y alguno me podéis decir aquello de “zapatero (con perdón) a tus zapatos”, pero es tan sólo mi humildísima opinión.

         Lo primero de lo que creo que hay que tratar son de unos antecedentes sociales y políticos.

         España traía desde la época napoleónica, el lastre de un pueblo dividido. Aquella luz ilustrada que se vio en el siglo XVIII se vio pronto apagada y no hubo, a lo largo del siglo XIX, un gobierno que supiera sacar al pueblo de su miseria. Basta con leer a mi amado Galdós para ver cómo vivía el pueblo llano de Madrid por el siglo XIX. El país no encontraba la paz: guerras de independencia en América, guerras carlistas, guerra con EEUU y pérdida del imperio español y, como remate, la sangría de la Guerra de África que ocupó también un cuarto de siglo XX. Esa Guerra de África beneficiaba a los militares y a los poderosos, pero se llevó por delante a la juventud española cuya sangre empapó la tierra africana. El descontento social era muy grande porque los ricos eran muy ricos y los pobres muy pobres. Un tópico, pero, por desgracia, una realidad en aquella España.

         Cuando llega la República, Alfonso XIII es un rey que tiene muy poco ascendente sobre los españoles que han visto, mediante el informe Picasso, cómo el rey,  metiéndose a estratega, ha metido la real pata. Pese a ello,  los resultados de aquel 14 de abril no son malos para la monarquía aunque cae derrotada en las ciudades principales de España. Alfonso XIII decide marcharse para evitar un baño de sangre y las gentes se echan a la calle, se suben en los topes de los tranvías y se van a la Puerta del Sol a celebrar no el nuevo año, sino la nueva vida que les iba a deparar el cambio de régimen.

         Pero pronto se establecen dos bandos: los obreros, que viven en muy malas condiciones, y que ven en la República el camino para una revolución al estilo soviético. Ni Largo Caballero, ni Prieto venían ni querían una República democrática, sino que la consideraban como un camino para llegar a la Revolución bolchevique al estilo ruso. Si tenéis dudas, podéis mirar las portadas de El Socialista publicadas por aquellos años. Tan sólo un socialista al que admiro mucho, don Julián Besteiro, catedrático de Lógica, ponía una nota de cordura en esa locura de odio y de revancha.

         Del otro lado estaban unas clases privilegiadas que no querían perder sus privilegios seculares y que intentarán por todos los medios acabar con la República.

         Ya sé que hay mucho más, que nada es blanco ni negro, que hay que matizar, pero se ve aquí lo que tantas veces dice Manuel Chaves Nogales, el grandísimo escritor andaluz: faltó ( y falta) una tercera España.

         Esperemos que, algún día, seamos capaces de vivir en paz.

martes, 17 de agosto de 2021

EL PRISIONERO 16670

 


En el campo de concentración de Auschwitz, del que hablamos en la entrada anterior por ser el lugar (el infierno) en donde murió Edith Stein, había un prisionero con el número 16670. La causa de su encierro es tan peregrina como la de millones de presos: ser fraile franciscano y haber ayudado a judíos; escribir desde su conciencia contra la Alemania nazi, ser rebelde, con toda razón,  con los carceleros y un largo etcétera de acciones que atacaban a aquel régimen de terror. El franciscano acabó en ese campo, pero dando gloria a Dios y ejemplo a sus verdugos Como era sacerdote, no quiso dejar de actuar como tal y eso le hizo enfrentarse, una vez más, a las autoridades. Maximiliano María Kolbe tuvo que soportar una nueva injusticia: el mandamás del campo estableció que, por cada prisionero que se fugara, morirían  de hambre diez elegidos al azar. Y así fue: el “capo” del campo eligió a diez inocentes que tendrían que morir de hambre y, entre ellos, a un padre de familia cuya mujer había muerto en ese campo. Se llalmaba Franciszek Gajowiczek y era sargento. De nada le valió suplicar por sus hijos que se iban a quedar huérfanos pues es público y notorio que los ogros (salvo Srek) no tienen entrañas, pero allí estaba Maximiliano.  Se acercó dando un paso al frente y dijo: “Soy un sacerdote católico y no tengo a nadie. Quiero cambiarme por él”. Y así fue: Maximiliano Kolbe murió de hambre y aquel padre de familia se salvó. Por cierto que Kolbe murió diciendo: “¡Ama a la Inmaculada, ama a la Inmaculada, ama a la Inmaculada!”

Tan heroico comportamiento  hizo que San Juan Pablo II lo canonizara el 10 de octubre de 1982 dándose, como culmen de toda esta historia, que el propio Franciszek pudo estar presente en la ceremonia.

Esta historia siempre me ha interesado mucho desde que Juan Cardona Pescador me regalara unas diapositivas sobre el papa Woytila que llevaban además sus dos cassettes de audio y que conservo por casa. Espero que os haya gustado.

domingo, 15 de agosto de 2021

EDITH STEIN: LA FILÓSOFA QUE SE HIZO MONJA

 


Se me hace raro que no hubiera dedicado una sola entrada a Edith Stein, la filósofa discípula de Heidegger, que subió a los altares como Santa Teresa Benedicta de la Cruz. Edith era hija de una familia judía de Silesia y vio en la filosofía un camino para el encuentro con Dios. Sin renunciar a sus raíces judías pues, por serlo, era hija de Abraham y de Moisés, se hizo discípula de Jesús y fue bautizada en 1922. Once años más tarde, en 1933, entró en el Carmelo con el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz, en donde se pueden escuchar las resonancias de mi San Juan de la Cruz. Los nazis, en su odio por todo lo judío y- no lo olvidemos, por favor, por todo lo cristiano pues nada está tan alejado de un Dios de Amor y Misericordia que el ideario nazi, la encerró en el campo de concentración de Auschwitz, ese sitio infernal que le hizo decir al papa Benedicto XVI, Ubi eras, Domine, ubi eras? En el infierno murió en 1942, pero en 1998 fue canonizada por Juan Pablo II, otro perseguido por la barbarie nazi y desde 1999 es copatrona de Europa. La traigo a colación porque el día 9 de agosto, que ha pasado ya hace unos días cuando escribo estas líneas, es cuando la Iglesia recuerda a esta monja filósofa. Por cierto, recalco lo de moja y filósofa porque parece que ser monjita, para algunos pijiprogres que no tienen más cultura que El Intermedio de Wyoming, es sinónimo de “tontita” o de chica con pocas luces. Ya veis que no es así ni en este caso ni en el resto y, a lo peor, los de las pocas luces son ellos.

jueves, 12 de agosto de 2021

NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES

 


¿No os habéis preguntado nunca que hace la festividad de la Virgen de las Nieves el día 5 de agosto? Especialmente se lo habrán preguntado los vitorianos que celebran por esas fechas a su patrona. O quizás no, vaya usted a saber. Lo cierto es que celebrar una Virgen relacionada con los blancos copos, que son sueño y delicia para los esquiadores,  en pleno de agosto parece un sinsentido. Sin embargo, sí que  tiene un sentido.

            Después del Concilio de Éfeso (431), la madre de Jesús, María, fue aclamada como Madre de Dios (Theotokos) y el papa Sixto III tenía que elegir un lugar para construir en Roma una basílica a la Santa Madre de Dios. El lugar no podía ser un lugar cualquiera, sino un lugar elegido “desde arriba”. Y sucedió el prodigio: en pleno mes de agosto, empezó a nevar en un terreno de Roma. Y el papa Sixto no lo dudó: Nuestra Señora quería que ahí le fuera construida su basílica. La nieve y su blancura iban que ni pintada para la Madre de Dios así que la nevada se tomó en su sentido simbólico y sobre ese terreno se trazó el perímetro de la nueva basílica romana.

            Tras contar esto, quisiera deciros que Nieves - e incluso Blancanieves como ocurre con Blancanieves Tejedor, la propietaria de los polvorones Felipe II de los que ya he hablado en este blog y que son considerados “ los mejores del mundo-, es un nombre muy habitual en la capital alavesa que celebra sus fiestas de la Virgen Blanca.

            Espero que, a partir de ahora, entendamos qué hace la Virgen de las Nieves en pleno mes de agosto.