
Cerca estamos, Señor,
cercanos, al alcance de tu mano.
Atados, Señor,
unidos el uno con el otro como si fuera el cuerpo de cada uno de nosotros tu cuerpo, Señor.
Ruega, Señor,
ruega por nosotros,
estamos cerca.
Inclinados por el viento hemos llegado hasta allí, para arrodillarnos, después de hondonadas y marjales.
Para beber hemos venido, Señor.
Era sangre, lo era,
lo que derramaste, Señor,
y brillaba.
Nos arrojaba tu imagen a los ojos, Señor.
Ojos y boca se quedan tan abiertos uy vacíos,
Señor.
Hemos bebido, Señor,
La sangre y la imagen
que había en tu sangre, Señor.
Ruega, Señor.
Estamos cerca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario