viernes, 2 de agosto de 2013

LAS POESÍAS DEL SEÑOR CONDE



Al terminar hace poco Los Cantos de Maldoror, pensé en que también era el momento de leer las Poesías del conde maldito y me puse a la labor. En la traducción, muy cuidada, de Ángel Pariente. Lo primero que tengo que deciros es que no son poesías al uso, sino más bien pensamientos que Isidore Ducasse va desgranando al estilo de los quintanares de Mario Quintana o de los Relámpagos de Fernández Nieto. No me han desagradado, pero no llegan a las dosis de maldad de los muy famosos cantos. Son pensamientos de poeta con su dosis de filosofía.  No sé por qué en uno de ellos habla de los ojos sanguinarios de Zorilla; el sabrá qué motivos tienen para decir eso del pucelano. Os voy a copiar algunos que me han gustado y que he señalado en el libro:

-         Si vous êtes malhereux, il ne faut pas le dire au lecteur. Gardez cela pour vous.

-         Si sois desdichados, no hace falta decírselo al lector. Guardadlo para vosotros.  ( página 43)

-         La mélencolie et la tristesse sont déjà le commencement  du doute; (página 37)

-         La melancolía y la tristeza son el comienzo de la duda;

-         La vraie doleur est incompatible avec l’espoir. (página 37)

-         El verdadero dolor es incompatible con la esperanza.

-         On ne peut jugar de la beauté de la vie que par celle de la mort. (Página 94)

-         Sólo se puede juzgar la belleza de la vida comparándola con la de la muerte.

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