domingo, 24 de marzo de 2024

SANTA TRAHAMUNDA, LA VOLADORA DE POIO

 


En el muy documentado libro Trahamunda, a santa de Poio, leo algunas posibles etimologías para su nombre y quiero compartirlas con vosotros. Este libro, publicado por el monasterio pontevedrés, está compuesto por dos artículos, uno del padre Gumersindo Placer López y otro del padre José Crespo Pozo, más un romance sobre Trahamunda del padre mercedario Luis Vázquez Fernández. Vamos a ver las etimologías.

         El gran padre Sarmiento decía que el nombre de Trahamunda debería escribirse Tramunda que es una forma sincopada de Trasmunda que nos  lleva a pensar  no en  “el otro mundo”,  sino como afirma Gutierre Tibón,  a un origen germánico con las palabras “thas” y “mund” que vendrían a significar “protección rápida”. No está mal ideada la etimología porque la santa recibió, en su presidio cordobés y ante las numerosas oraciones, una protección rápida que la hizo salir volando agarrada a una palmera de la ciudad del Guadalquivir.  Sin embargo, desde que un servidor era un joven estudiante y tuvo la fortuna de leer a don Álvaro Cunqueiro en su guía de viajes Pontevedra, Rías bajas, creo que Trahamunda debe de conservar esa “hache” que la remite al gerundivo del verbo latino traho, arrastrar o llevar. Trahamunda sería pues “la que debe de ser llevada” y esa definición cuadra muy bien con la santa de Poio que, como sabéis y repito, fue llevada por los aires agarrada a una palmera desde la Córdoba califal, en donde penaba como esclava,  a su querido Poio. Sé que no está el mundo para estos temas, pero alguien lo tenía que decir. Por cierto, se me olvidaba. Mi muy querido don Ramón Cabanillas, el gran vate de Cambados, propuso en su día nombrar a Trahamunda patrona de la aviación española. Desde luego, razones no le faltan a la santa pontevedresa que se hizo un “vuelo”  Córdoba – Poio sin recurrir a ningún billete low cost ni otras garambainas. Yo creo que se debería volver a proponer y que Iberia tome alguna decisión al respecto aunque, si se me permite una nota de humor, también podría ser patrona de los flamencos. Lo digo por lo de “volando voy, volando vengo y por el camino no me entretengo” que nos cantaba el Camarón de la Isla. En fin, que la santa de Poio me perdone y me dé su absolución.