Me
dice mi buen amigo y culto profesor Eduardo Rodríguez – Monsalve y Pastor que,
si bien siempre había visto la relación entre orgía y la forma ὄρχις que en
griego significa “testículo”, no encontraba esta relación con la flor llamada orquídea.
Voy a darle una explicación que me pagará con un vino en la ciudad del
Pisuerga.
Tanto
orgía (por razones obvias) como orquídea vienen de la misma palabra griega que
se usa para designar a los testículos. Sin
embargo, en el caso de la muy bonita flor, además de ὄρχις tenemos la palabra
griega ἰδέα que significa “forma”. Es decir, que a la orquídea se la llama orquídea porque,
literalmente, tiene “forma de testículos”. Me he puesto a mirar orquídeas y, o
bien un servidor está miope, o bien hay mucho pervertido entre los botánicos,
porque no me parece que ninguna de estas flores tenga la forma de unos
testículos. Sin embargo, al revisar a Teofrasto, filósofo griego que escribió
el De causis plantarum (en latίn en los manuscritos medievales de
botánica, pero en el griego original titulada Περὶ φυτικῶν αἱτιῶν), veo que la razón está en
los tubérculos de la planta tal y como podemos ver en el grabado de botánica de
Carl Axel Magnus Lindman con el que me atrevo a ilustrar esta entrada. En ese
grabado, se puede ver el parecido entre estos tubérculos y los testículos.
Espero que mi buen amigo se quede satisfecho con esta
explicación aunque le recomendaría ese lema que aparece en algunas camisetas de
jóvenes filólogos:
ΜΗ ΜΟΥ ΤΟΥΣ ΟΡΧΕΙΣ
ΤΑΡΑΤΤΕ
Es decir ( dicho sea con
perdón):
NO ME TOQUES LOS
COJONES.
La verdad, como dice mi otro, buen amigo (ya no tengo más)
Paco Hernández, esta expresión es lo que constituye el segundo principio de
Arquímedes. Y tiene razón porque no es de buena crianza andar por el mundo tocándole
las gónadas a la gente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario