jueves, 15 de enero de 2026

EL FINO ESPADÍN DE BACH O LA VIDA DEL "VIEJO PELUCA" (I)

 

Me he terminado de leer el maravilloso libro de John Eliot Gardiner, conocido director de orquesta británico y uno de los mayores especialistas en Bach que en el mundo hay, que lleva por título La música en el castillo del cielo- Un retrato de Johann Sebastian Bach y quiero deciros, en ésta y en posteriores entradas, cómo fue la vida y la obra de mi muy querido Bach. En la página 273 (el mamotreto casi alcanza las novecientas páginas), Gardiner nos cuenta del enfado que Bach tuvo con un fagotista en Leizpig al que llamó zippel Fagottist que Gardiner nos cuenta que significa “pardillo”, “tunante” o, de manera más literal, “fagotista gilipollas”. Como es normal, el fagotista, que se llamaba Johann Heinrich Geyersbach, se cabreó un montón con su director y el 4 de agosto de 1705, le esperó en la plaza del mercado. Le pide explicaciones por su insulto y, finalmente, le sacude un tortazo. Bach, lejos de poner la otra mejilla, sacó su espada. Un grupo de estudiantes puso fin a la pelea y Bach se alejó del lugar sacudiéndose el polvo. Eso sí, denunció al fagotista que, a su vez, enseñó sus chaqueta agujereada por el espadín de Bach. Al final, el consistorio amonestó al tal  Geyersbach, pero también castigó a Bach llevándole a una iglesia “de segunda”. Y es que el maestro Bach no tenía buena fama en lo que respecta a su trato con los estudiantes aunque en la próxima entrada os contaré que los estudiantes eran algo más que “disruptivos”.

         Ya veis, hasta el padre de la música perdió los nervios por un estudiante. ¿Qué no nos va a pasar a los demás?

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