viernes, 31 de marzo de 2017

RICARDO GIL O EL PREMODERNISTA



Nacido, probablemente, en 1855, Ricardo Gil es un poeta que ha sufrido el olvido más despiadado. Está el pobre poeta a caballo y sirviendo de puente entre los románticos Zorrilla o Núñez de Arce y el modernismo y en su obra se aprecian algunos aromas de Bécquer, pero la etiqueta con la que se le conoce ( lo poco que se le conoce) es la de “un poeta de transición y precursor del Modernismo, un poco a la manera de Salvador Rueda o Manuel Reina, tal y como lo recoge Luis Cernuda en un estudio.  Cierto es que voces como la de Cossío, el señor de Cabuérniga, Luna Guillén o Díez de Revenga hablaron en su favor, pero de nada sirvió. Yace Ricardo Gil bajo el polvo cruel de las bibliotecas. He tenido la fortuna de leer dos libros suyos: La caja de música y De los quince a los treinta y quiero dejaros aquí una pequeña muestra de su saber poético. Don Ricardo gustaba de combinaciones métricas muy al estilo modernista y sus versos están llenos de musicalidad justo lo contrario de la poesía actual.
 
 
Amar al Ser Altísimo es orar.
Amar a nuestros padres es cumplir.
Amar a nuestro prójimo es sembrar.
Amar a las mujeres es mentir.
Amar a una mujer, eso es amar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario